INGREDIENTES
400 g Garbanzos
1 manojo de Espinacas (o congeladas)
1 Cebolla grande
250 g Bacalao seco
2 dientes de Ajo
2 rebanadas de Pan duro
1 Pimiento choricero
1 Huevo cocido
Perejil
1 vaso de Aceite de oliva
Sal
Pimienta al gusto
1-Poner los garbanzos a remojo en agua fría, así como el bacalao, el día anterior, durante 24 horas.
2-Pasado este tiempo, retirar los garbanzos del agua y cubrirlos de nuevo con agua templada.
3-Mientras, poner a hervir una olla con agua y cuando rompa el hervor, echar los garbanzos a cocer, con una pizca de sal y una ramita de perejil.
4-Dejándolo a fuego medio, el agua los debe cubrir suficientemente. Cortar los tallos a las espinacas y lavar las hojas en varias aguas, dejándolas escurrir.
5-Pelar y picar la cebolla y ponerlo en una cazuela honda a sofreír con aceite.
6-Añadir el pimiento choricero bien picadito y remover con una cuchara.
7-Agregar el pan desmigado y mover para que no se pegue el fondo.
8-Por último, echamos las espinacas y dejamos rehogar este sofrito durante 10 minutos.
9-Antes de agregarlos a los garbanzos que llevarán cociendo al menos una hora (el sofrito debe quedar como un puré bien mezclado). En un cacito con agua hirviendo, escaldar el bacalao dos minutos y dejarlo enfriar.
10-Quitarle la piel y las espinas para obtener la carne en forma de escamas.
11-Añadirlo al potaje de garbanzos 1/2 hora antes de terminar la cocción.
12-Machacar el huevo cocido en un mortero y agregarlo al caldo.
13-Rectificar la sal y añadir pimiento al gusto.
14-Servir bien caliente y reposado.